Colombia, playa y pasado colonial

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Taganga
Hay destinos, como Colombia, a los que quizá no te has planteado nunca viajar.  Es un país del que nos llegan demasiadas noticias preocupantes, y en nuestro subconsciente no lo asociamos a las palabras destino turístico. Pero os aseguramos que si decidís cambiar el chip y valorar la posibilidad de viajar a Colombia os vais a sorprender, y mucho, de la tranquilidad que se respira por las calles de sus ciudades, impresionantes, y de la increíble belleza de sus playas y su privilegiado entorno natural.

El mundo yourway recaló en Colombia para participar en la feria anual de turismo que se celebra en la capital, Bogotá: el fitur colombiano. Pero ya que cruzábamos el charco aprovechamos para hacer un periplo de casi una semana por el país, para añadirlo a nuestros futuros destinos.

Nuestra primera parada fue Cartagena de Indias: impresionante. Esta ciudad colonial está ubicada en un enclave privilegiado, asomada al mar Caribe, y su nombre indígena era Kalamari. Su ciudad amurallada fue declarada por la Unesco Patrimonio de la Humanidad en 1984 y entendemos perfectamente por qué: es apabullante. Es una ciudad que brilla, luminosa, llena de vida y con un vastísimo patrimonio artístico y cultural. No es un destino ideal para ver museos (tiene pocos y no demasiado llamativos), pero tampoco se echan en falta: la ciudad amurallada entera es uno. Toda Cartagena está llena de preciosas plazas, de edificios históricos y de vida. Durante nuestra visita recalamos en la casa familiar de Gabriel García Márquez, el cercano Gabo de los colombianos .Punto aparte merece la gastronomía de la zona, basada sobre todo en excelentes pescados y mariscos. Uno de los sitios que más nos gustó fue La Cevichería, un restaurante que debes visitar si recalas en Cartagena de Indias.

Cerca de Cartagena visitamos la Playa Blanca de la Península de Barú, un impresionante arenal bañado por aguas transparentes y cálidas. Desde ahí subimos hacia el norte de la costa caribeña para conocer Santa Marta, una coqueta ciudad colonial a una hora del increíble Parque Nacional de Tayrona, donde pasamos dos días inolvidables: mientras en España hacía frío y llovía, nosotras nos bañábamos felices en el Caribe. El Parque Nacional de Tayrona es espectacular, merece la pena dormir en alguna de sus cabañitas o en su Ecolodge (debéis reservar, tiene muy pocas plazas).

Si hacéis noche en Santa Marta o Taganga es recomendable contratar excursiones para visitar el parque. Nosotras hicimos dos: la excursión a Playa Cristal o Playa del Muerto (llamada así porque los indígenas enterraban aquí a sus muertos con todas sus pertenencias)  y la ruta de senderismo desde Cañaveral hasta Playa San Juan de la Cruz. La ruta son 13 km ida y vuelta, no demasiados… pero a 35º, el baño al llegar a la playa fue de los mejores recuerdos del viaje.

Tayrona merece una visita de varios días, porque además de sus playas y sus senderos hay que subir a la Sierra Nevada, la montaña costera más alta del mundo. El contraste es increíble, porque puedes estar en la playa a más de 30 grados mientras ves la montaña nevada. En el parque siguen viviendo varias poblaciones indígenas: los Arhuacos, Wiwas, Kogui y Kankuamos. Algunas de las rutas que suben a las montañas incluyen visitas a estas comunidades, y nos quedamos con las ganas de hacerlas, pero el tiempo no daba para más.

Desde Santa Marta volamos hacia Bogotá, la capital de Colombia. Allí estuvimos en la  feria de turismo Colombia TravelMart, donde aprovechamos para reunirnos con proveedores locales para poder empezar a comercializar cuanto antes este fantástico destino. La oferta es enorme: conocimos a proveedores del Eje Cafetero, Calí, Amazonas, la Guajira… Y, por supuesto, además de trabajar también hicimos turismo por la gran ciudad colombiana: recorrimos el barrio antiguo de La Candelaria y visitamos varios museos, como el de Botero y el del Oro. Subimos también hasta el Monasterio de Montserrate, a más de 3.000 metros de altitud,  desde donde se divisa entera la ciudad de Bogotá.

Entre los mejores recuerdos gastronómicos del viaje está la cena que disfrutamos en el hotel ClickClack, uno de los hoteles más modernos de Bogotá, gracias a nuestra amiga Nicole, responsable de marketing del establecimiento.

 

Una respuesta

  1. Desde hace tiempo me llama la atención Colombia. ¿Por qué no preparáis viaje?
    Saludos

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